miércoles, 18 de mayo de 2016

ESCLAVITUD --











                                                


Nace la etiqueta para distinguir la ropa libre de esclavitud infantil


6 comentarios:

  1. Esperemos que no sea pirateada por las grandes marcas que practican la esclavitud

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  2. Perfecto, aunque también pensé como Noel, esperemos que no se pueda piratear de alguna manera…

    Mil Bsoss, amigo!

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  3. Llevo casi treinta años dedicándome al mundo textil.
    Podría asegurar que el 90% de la población antepone el precio de lo que compra por, dónde y quién a hecho el producto. O ni si quiera lo piensa.
    Hacerse esas preguntas significa cambiar la manera de consumir. Pero en todo. No sólo la ropa.
    Si la gente fuera realmente honesta con una misma diría que quizás se hace estas preguntas cuando en tv hay algún documental que les tocó el corazón, o en algún blog hablan de ello. Pero a la hora de la verdad, cuando uno va a comprar no piensa en nada absolutamente, lo cual es lícito y no cuestionable.
    Cuando yo me hago preguntas que afectan a mis valores he de ser lo más sincera posible conmigo misma y he de saber si podré ser consecuente. Si quiero colaborar con alguna causa, la que sea, la que me duela más, deberé ser responsable con todos mis actos. Si no quiero colaborar con la industria de la esclavitud de la moda, deberé mirar etiquetas y preguntar antes de comprar. Por mucho que me entusiasme lo que veo. Deberé quizás comprar productos locales que además favorecen el crecimiento de nuestro país,cumplen los requisitos legales y dan trabajo.
    El otro día hablaba con una amiga a la que habían pasado un vídeo de una granja de cerdos (creo que tú también un día hablaste de ello). Le impresionó tanto la muerte de esos animales que empezó a informarse de cómo mueren los animales que nos sirven de alimento. Su dilema era (y me gustó muchísimo hablar con ella porque era muy honesta consigo misma) qué debía hacer con su conciencia...a ella le gustaba comer carne, pero no le gustaba toda esa información que le había llegado. Tenía dos opciones, dejar de comer carne radicalmente y no colaborar con esa industria o dejar de lado a su corazón. Dejar de saber. No querer saber. Es muy lícito.
    Al final intenta estar entre dos aguas. Intenta comprar esa carne que proviene de cooperativas donde te garantizan "una muerte más digna".
    Todo tiene sus dos caras. Debemos elegir la nuestra.
    Yo cerré mis tiendas por no querer entrar en esa guerra sucia que es el precio de las cosas. O debería decir el precio del trabajo de "algunas" personas. O no tener precio.

    Un beso enorme.
    me enrollé...pero este tema me arde...

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    Respuestas
    1. Me ha encantado tu comentario, de principio a fin.
      Además estoy totalmente de acuerdo contigo.
      Yo viví el dilema de tu amiga, en primera persona y en relación a mi trabajo (soy veterinaria) y dejé de comer, vestirme o utilizar en modo alguno cualquier derivado animal para siempre :)
      Un beso y perdona la intromisión ;)

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  4. un tema demasiado perigüeño.... vamos a tener que comprar el tejido y volver a coser como antaño....
    besos

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